Blues Ultramarino
viernes, 12 de noviembre de 2010
jueves, 22 de abril de 2010
martes, 20 de abril de 2010
Primera mañana de abril

Teclado. Café. Una silla grabada con los cuerpos de la noche. El libro de Elena. El vientre caliente. El rebozo púrpura sin púrpura. Horas ordinarias. Labios letales. Besos insignios. Huesos, pulsos y lúbricas. Cabellos que fueron en la almohada. Rostros sin ondas y sin algas. Pies insomnes. Voces en tranvías oníricos. Entelequias. Libélulas. Vuelos.
Son las 5 22 am. Las cenizas de los amantes ya están muertas.
EHL
Son las 5 22 am. Las cenizas de los amantes ya están muertas.
EHL
viernes, 26 de febrero de 2010
Puntos suspensivos

Lo peor del amor cuando termina
son las habitaciones ventiladas,
el solo de pijamas con sordina,
la adrenalina en camas separadas.
Lo malo del después son los despojos
que embalsaman los pájaros del sueño,
los móviles que insultan con los ojos,
el sistole sin diástole ni dueño.
Lo atroz es no querer saber quién eres,
agua pasada, tierra quemada,
que de igual esperarte o que me esperes,
que no seas tú entre todas las mujeres,
que la cuenta está saldada.
Las canciones de amor que no quisiste
andan rodando ya por las aceras,
las tocan las orquestas de los tristes
pa que baile don nadie con cualquiera.
Las maletas que llegan sin tu ropa
giran perdidas por los aeropuertos,
la pasión cuando pasa es una coopa
de sangre desangrada en el mar muerto.
Remendar las virtudes veniales,
condenar a galeras los archivos,
cuando al punto final de los finales
no le siguen dos puntos suspensivos.
Peor es no saber quién quién eres,
agua pasada, tierra quemada,
que de igual esperarte o que me esperes,
que no seas tú entre todas las mujeres,
que la cuenta está saldada.
Joaquín Sabina, Sonetos...
son las habitaciones ventiladas,
el solo de pijamas con sordina,
la adrenalina en camas separadas.
Lo malo del después son los despojos
que embalsaman los pájaros del sueño,
los móviles que insultan con los ojos,
el sistole sin diástole ni dueño.
Lo atroz es no querer saber quién eres,
agua pasada, tierra quemada,
que de igual esperarte o que me esperes,
que no seas tú entre todas las mujeres,
que la cuenta está saldada.
Las canciones de amor que no quisiste
andan rodando ya por las aceras,
las tocan las orquestas de los tristes
pa que baile don nadie con cualquiera.
Las maletas que llegan sin tu ropa
giran perdidas por los aeropuertos,
la pasión cuando pasa es una coopa
de sangre desangrada en el mar muerto.
Remendar las virtudes veniales,
condenar a galeras los archivos,
cuando al punto final de los finales
no le siguen dos puntos suspensivos.
Peor es no saber quién quién eres,
agua pasada, tierra quemada,
que de igual esperarte o que me esperes,
que no seas tú entre todas las mujeres,
que la cuenta está saldada.
Joaquín Sabina, Sonetos...
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